Elegir la almohada ideal es una tarea difícil. Al menos, es la experiencia que tenemos la mayoría. Por eso, cuando encontramos una que nos da el punto justo de soporte y confort, intentamos que nos dure muchos años.

Las articulaciones más complejas del cuerpo humano son el cuello y el hombro, porque el rango de movimientos de la cabeza y los brazos tiene que ser muy amplio, prácticamente en todas las direcciones.

Cuando estamos tumbados de lado, los  músculos del cuello deben estar relajados y, para ello, es necesario que la cabeza esté lo más alineada posible con la columna vertebral. Desde este punto de vista, la altura ideal de la almohada para una persona concreta dependerá de sus dimensiones corporales, de su estructura muscular y de la postura en la que prefiere dormir, así como de otros aspectos subjetivos.

La dimensión corporal más importante para el diseño de una almohada es la distancia entre el hombro y la cabeza. Con ella, nos haremos una primera idea de la altura teórica que debería tener una almohada para mantener la cabeza alineada con el cuerpo.

Para que tengamos en cuenta lo diferente que es esta dimensión entre unas personas y otras, podríamos decir que una persona muy alta (percentil 95) necesitaría una almohada de 15 cm y una muy baja (percentil 5) necesitaría una de 9 cm, aproximadamente.

Por el contrario, muchas personas necesitan una cierta flexión del cuello al tumbarse boca arriba para facilitar la respiración sin perder la relajación de los músculos. Aquellos que duermen boca abajo (postura que no es demasiado recomendable porque se cree que dificulta la respiración y el funcionamiento del corazón, además de obligar a mantener el cuello girado), o bien prefieren no usar almohada o la que utilizan es muy baja.

En estos casos, no existe un criterio antropométrico, es decir, no podemos saber qué altura es la más adecuada en función de las dimensiones corporales del usuario. El conocimiento del diseñador y las pruebas con usuarios son las mejores guías para encontrar la altura más adecuada y, con ello, la almohada ideal.

Ante esta diversidad de necesidades, lo más recomendable es disponer de una gama de almohadas con distintas alturas que nos permitan encontrar nuestra almohada ideal. Y debemos tener en cuenta que la altura que realmente importa es la que la almohada tiene cuando la cabeza está apoyada sobre ella y el cuerpo sobre el colchón, factor este último que se suele olvidar.

Las almohadas FIT parten de un diseño ergonómico que garantiza el confort, la transpirabilidad y la estética. En este último punto solo hay que ver lo bien hecha que queda la cama con ellas, gracias a su diseño con laterales rectos.

En Viscoform hemos creado cuatro tallas diferentes de FIT para que cada usuario pueda elegir la altura que mejor se le adapte y que se convierta, así, en su almohada ideal. Hemos diseñado las almohadas midiendo la altura real que proporcionan, simulando el peso de la cabeza de cada tipología de persona y teniendo en cuenta la firmeza del colchón en la zona de apoyo de los hombros.

Cada altura se consigue combinando dos materiales de muy alta calidad, de forma que el superior (Viscosoja) aporte la adaptabilidad y transpirabilidad y, el inferior (HR), proporcione el soporte. El perfil tiene forma de gota de agua, más bajo en la parte delantera, para que el contacto con el cuello resulte muy agradable.

Además, hemos creado un canal hueco en el centro de la almohada que permite alojar perfectamente la zona occipital del cráneo al tumbarse boca arriba y la prominencia de la oreja cuando nos tumbamos de lado. La almohada está terminada con un doble enfundado, realizado con materiales transpirables y medioambientalmente sostenibles.

A continuación te presentamos una guía práctica para que puedas elegir la talla de almohada FIT más adecuada para ti:

Es muy recomendable probar la almohada en las posturas de descanso que la persona suele adoptar y en un colchón de firmeza parecida al de los colchones de Viscoform, por la influencia del hundimiento del hombro en la altura real de la almohada. Si el colchón sobre el que se prueba es mucho más blando que el que tenemos en casa, es posible que necesitemos una talla superior a la que nos ha parecido cómoda y, si es mucho más firme, una inferior.

¿Quieres encontrar y probar tu almohada idealYa puedes hacerlo con nuestras almohadas FIT, aquí te decimos dónde.

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