Hace unos días leyendo el blog de nuestro gran amigo Javier Megías (excelente profesional, uno de los mejores en su campo, y además ahora emprendedor!) leía sobre la Resilencia que deben tener los emprendedores, esta propiedad referida a las personas indica la capacidad para mantenerse, recuperarse y seguir adelante cuando estamos sometidos a grandes presiones sorteando las dificultades, aprendiendo de los fracasos para llevar adelante una idea o proyecto. Este concepto de resilencia viene de la propiedad de los materiales que vamos a tratar en este post ya que consiste en la propiedad de volver a su estado anterior de un material sometido a una fuerza.

En el mundo de los colchones el concepto de resilencia es relativamente reciente, espumas de alta resilencia (HR High Resilence) se llevan fabricando desde hace casi 30 años, pero hasta hace poco no se han usado para el colchón, ahora con el desarrollo de las espumaciones con efectos viscoelasticos el uso de espumas HR para complementar dicho efecto es una combinación idónea.

En este momento todos los «fabricantes» de colchones (si, si, entre comillas lo de fabricantes!) tienen algún modelo de colchón cuyo núcleo es combinación de HR + Visco pero por nuestra experiencia muy pocos son los que realmente usan HR de verdad (ni siquiera grandes marcas especialistas internacionales!) en su mayor parte son espumas convencionales de mayor o menor calidad.

Entonces ¿como distinguir una espuma de alta resilencia de una espuma convencional? una forma suele ser observar el poro… las espumas convencionales tienen el poro mas pequeño y uniforme que las espumas HR cuyo poro es mas grande y desigual. En este post anterior podéis ver la diferencia.

La otra forma es observando la principal característica de las espumaciones HR de alta calidad que es su mayor capacidad para ‘recuperar su forma’, en el siguiente vídeo podéis ver la diferencia de ‘rebote’ de una espuma de alta resilencia frente a la convencional, la primera rebota muchisimo mas. Es por ello que la combinación HR-Visco sea idónea para la fabricación de colchones ergonómicos, al tener en un mismo núcleo zonas con mayor ‘rebote’ o apoyo y zonas menos resilentes o que recuperan la forma mucho mas despacio (viscoelástica).

Además podéis ver que las viscoelasticas de alta calidad que usamos en viscoform la bola no rebota nada, mientras que otras viscoelasticas de baja calidad si que rebotan (por lo que su efecto memoria es realmente bajo).

Como conclusión podemos decir que la calidad de los materiales es un compendio de muchos factores, no solo la densidad, y que un colchón puede tener un grosor mucho mayor que por ejemplo nuestro colchón viscoform evolution essential o mayor cantidad de viscoelástica y sin embargo ser mucho peor ya que los materiales no cumplen las especificaciones mínimas para ser de calidad… al final tenemos que pensar que nadie da duros a cuatro pesetas!.

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